Coaching

Coaching y la pérdida de un hijo antes de nacer.

Dicen todos los expertos, los textos y las experiencias personales que la peor pena que se puede sentir en la vida es la pérdida de un hijo….con ese ser que amamos desde siempre, desde que nos embarazamos o desde que lo vemos en el parto y que de a poco, pero en forma intensa, nos vamos enamorando cada día más, de esa persona tan independiente, pero a la vez tan dependiente en un principio, sintiendo que en la medida que va pasando el tiempo el amor sigue creciendo y ocupando gran parte de toda nuestra vida. Sin embargo, en algún instante en la vida de algunos este momento se quiebra, y ya la vida pierde sentido o la depresión pasa a formar parte habitual del sentir de una madre, de un padre y de una familia.

Esta vivencia que sin duda es una de las más dolorosas en al vida de alguien, es cercana, entendible y todo el entorno se acerca y acompaña a quien le ha sucedido, de algún modo todos lo entienden porque han sido partícipes de esa relación.
Pero ¿qué pasa en una mujer, en una familia, que pierde un niño aún no nacido, un feto? ¿cuándo la mayoría de sus cercanos aún no lo sabe? ¿qué pasa con esa mujer que ha imaginado a su hijo, que ha pintado una pieza, que ha comprado objetos y ropa para la llegada del nuevo integrante de la familia? Según nuestra experiencia es una pena más solitaria, menos entendible y menos acompañada. Pareciera ser que se entiende como una “pena menor”, por cuanto no hay vivencias, no hay fotos, no hay momentos compartidos. Sin embargo, en nuestro quehacer profesional hemos acompañado a muchas mujeres en este proceso, hemos compartido su vivencia y su dolor, el de ellas y el de sus familias. Nos ha correspondido conducir el trabajo de parto más triste de nuestro quehacer y el más triste para estas madres y por eso comprendemos la soledad y angustia del momento. Desde esta mirada, creemos que podemos ayudarlas en este proceso de reconstruirse, de encontrar nuevamente el camino para seguir adelante.

Por esta misma experiencia sentimos que el Couching es una buena herramienta para vivir tu dolor sin apuro, para vivir tu proceso sin forzarte a “estar bien”, para aceptar la normalidad de tus sentimientos de ira, de rabia, de culpa, etc. Te ofrecemos ayudarte a encontrar en ti las respuestas y fortalezas necesarias para seguir, con tu pareja, con tu familia……en especial, con tu vida.