Hiperémesis gravídica

Hiperémesis gravídica

Las náuseas y vómitos en el embarazo son un cuadro de relativa frecuencia, algunos autores cifran su recurrencia entre un 50 y 90% de todas las gestantes. Estos síntomas son característicos de las primeras semanas, generalmente entre la 4º y 9º, alcanzando su pick entre la 7º y 12º, y descendiendo paulatinamente hasta desaparecer en el 95% de los casos en la semana 16. En un 5-10% se pueden prolongar hasta el 3º trimestre, pero en forma aislada o poco frecuente.
Sin embargo, en algunos casos estas características se presentan de manera exagerada lo cual corresponde a una Hiperémesis Gravídica, cuadro que se da en el 0,3-1,5% de todos los embarazos. Aunque no de cuentan muchas evidencias al respecto, parece ser más común en mujeres primigestas (primer embarazo), embarazos tempranos, (antes de los 23 años), pacientes con embarazos gemelares, fetos de sexo femenino, mujeres que consumen alcohol y pacientes con obesidad.
Se habla de hiperémesis cuando se está en presencia de:

– Presencia de vómitos persistentes que le impiden a la paciente mantener contenido en el estómago por 24 hrs. en ausencia de otra patología, con una pérdida de peso superior al 5% inicial.
– Presencia de más de 3 vómitos diarios, iniciado entre la semana 4-8 y
continuando hasta después de la semana 16.
– Micción disminuida.
– En casos severos, deterioro del estado general de la paciente

Etiología

Si bien no es totalmente claro el origen, ni existe una sola causa, hay
una serie de cambios fisiológicos del embarazo que podrían afectar a la producción de este cuadro como:

– Altos niveles de gonadotrofina coriónica: este aumento es relevante en la primera etapa del embarazo y podría activar las bases cerebrales que controlan las náuseas y vómitos.
– Aumento de los niveles de estrógeno lo que afectaría del mismo modo.
– Con el gran crecimiento del útero se produce un desplazamiento de los órganos digestivos, resultando con esto un vaciamiento más lento que sumado a un aumento fisiológico de ácido del estómago, generan condiciones que favorecen el aumento de los síntomas descritos.
– El estrés o la ansiedad que puede acompañar un embarazo también es un factor que aumenta la presencia de náuseas o vómitos.
– Otro factor que se ha estudiado en los últimos años dice relación con una ingesta alta en grasas de algunas pacientes. Se estima que aumenta en 5 veces el riesgo por cada 15 gramos adicionales de grasa saturada (equivalente a una hamburguesa con queso).
– La presencia del Helicobacter Pilori (bacteria que suele encontrarse en el estómago), de ocurrencia en un 90% de las mujeres embarazadas, puede generar, sumado a los vómitos frecuentes, úlceras estomacales.

Tratamiento

Las recomendaciones más importantes cuando se presenta este cuadro son:

– Consultar al médico quién podrá evaluar la severidad del cuadro, y agregar los medicamentos que considere necesario.
– Consumir alimentos varias veces al día en pequeñas cantidades, lo mismo con la hidratación, se debe ingerir abundante agua en pequeños sorbos, no ingerir alimentos grasos y descansar lo máximo posible.
– Los casos más severos pueden requerir hospitalización y esta evaluación debe realizarla el médico tratante.

Considerando que los síntomas pueden provocar complicaciones serias a un embarazo, se recomienda apoyo de un consejero o Coach, por cuanto en ocasiones esta sintomatología esconde ansiedades, temores, estrés o cansancio materno que no son develados oportunamente y que, eventualmente, podrían complicar a la mujer en el postparto o en otras instancias posteriores.

HIPEREMESIS GRAVIDICA

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