Infecciones en el embarazo

Recomendamos informarse sobre:

– Enfermedad de Chagas:

Es causada por un parásito el tripanosoma cruzi que fue descrito por primera vez por Carlos Chagas en 1909. Se transmite por la picada de una Vinchuca infectada por este parásito.
La Vinchuca es un insecto hematófago, es decir, aquellos que chupan sangre y luego ponen sus deposiciones en el lugar de la picada, entrando así el parásito al torrente sanguíneo del ser humano. De esta manera el parásito se reproduce en la sangre, manifestándose en la fase aguda a través de un edema (inflamación) en el sitio de la picadura. Luego la persona queda sin síntomas por años, hasta la fase crónica en que puede aparecer insuficiencia cardíaca, arritmias y aumento del tamaño del esófago y el colon.
La Vinchuca habita en casas de adobe especialmente, frecuente en los campos chilenos desde la I a la VI región, tanto en zonas rurales como periurbanas.
La mujer embarazada puede trasmitir la infección a través de la placenta causando aborto y mortinatos (muerte intrauterina del feto).
La infección también puede ser trasmitida a través de transfusiones sanguíneas, motivo por el cual la sangre donada se examina para descartar esta infección.

enfermedad de chagas y hepatitis

– Hepatitis C:

Entre las hepatitis vitales más frecuentes la más conocida es la causada por el virus A que afecta a la mayoría de los jóvenes y niños. Pero existen otros virus que han sido identificado con las letras B, C y otros, existiendo diferencias y similitudes entre ellos, en su forma de transmisión y severidad de la enfermedad que causan.
El virus C es la causa más frecuente de hepatitis crónica viral y se trasmite por vía sanguínea, es decir, mediante transfusiones de sangre, uso de jeringas contaminadas y tatuajes. Este virus puede permanecer largo tiempo en el organismo, generando una forma crónica de enfermedad.
La mayoría de los signos y síntomas son inespecíficos (es decir, no corresponden sólo a esta patología), como sensación de gripe, cansancio, malestares abdominales, falta de apetito, y en algunos casos ictericia (coloración amarilla de piel y mucosas).
El diagnóstico se realiza por medio de exámenes simples y económicos, pero por la inespecificidad de los síntomas la población en general tiende a no consultar por esta enfermedad.

hepatitis c

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