El Segundo Trimestre del Embarazo

El Segundo Trimestre del Embarazo

En este período el embarazo ya se hace evidente, ha aumentado el tamaño del vientre y la mujer siente más los cambios en su cuerpo y los movimientos del bebé.

El segundo trimestre abarca desde la semana 13  hasta la semana 28. En este período la madre percibe claramente (y los otros también), el crecimiento de su abdomen, los movimientos fetales y puede sentir incluso algunas contracciones uterinas sin dolor, aisladas, totalmente fisiológicas, y que se provocan por esfuerzos físicos, caminatas importantes o alteraciones del ánimo originadas en el entorno familiar o laboral de la madre.

Ante la presencia de contracciones que tengan cierta regularidad es siempre conveniente controlar con examen de orina a la paciente. Está comprobado que las infecciones urinarias van asociadas a presencia de contracciones y, en casos más graves, a síntomas de parto prematuro.

En este periodo se recomienda el aumento de la ingesta de líquidos en la embarazada, que no requiere gran esfuerzo, por cuanto el aumento de sed es notorio. Como recomendación se sugiere 2 a 3 litros de agua diario y aumento de frecuencia de micciones para evitar las retenciones urinarias que favorecen las infecciones, además, como se dijo, de provocar contracciones.

En este período desaparecen las náuseas y los vómitos (en la mayor parte de los casos), salvo cuando hay Hiperémesis Gravídica, patología del embarazo que se caracteriza por una exacerbación de estos síntomas. Junto con esto aumenta la tendencia a la constipación ocasionada por una disminución de la actividad intestinal causada por las hormonas, sumado a la ingesta de complementos de hierro, ácido cólico y vitaminas que también y, de acuerdo a los exámenes de sangre, serán indicados por el médico tratante en esta etapa. Esta anemia fisiológica es absolutamente normal y corresponde a un aumento de agua en la sangre que diluye los glóbulos rojos. Las hormonas también son las responsables del aumento del flujo vaginal en un número importante de pacientes.

En cuanto al aumento de peso hasta esta etapa, la mujer debiera sumar 4 o 5 kilos, ya que lo deseable es 1 a 1,5 kg por mes, teniendo en cuenta que un aumento mayor acrecienta también los riegos de patologías.

Por último, este período se caracteriza por un aumento de las incomodidades, propias del mayor volumen y peso. Se recomienda “vida normal” sin exagerar esfuerzos de ningún tipo, generalmente las madres prefieren dormir con una almohada entre las rodillas ya que la posición recomendada es de costado. También es factible que se le “duerman” las manos o se sienta pérdida de fuerza especialmente en las mañanas. Todas estas molestias deben ser referidas al médico tratante, para que él evalúe la fisiología de las mismas y pueda apoyar a la madre en lo que necesite.
En este período los controles médicos siguen siendo mensuales y terminará el 2do trimestre con una ecografía de control.

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