COMO ES EL PROYECTO DE LEY DE ABORTO:

COMO ES EL PROYECTO DE LEY DE ABORTO:
(Discutido actualmente en nuestro país)

El Proyecto de Ley enviado por la Presidenta de Chile, propone despenalizar el aborto en la base de tres condiciones básicamente, asimismo respeta la “objeción de conciencia” argumentada por médicos que no estén dispuestos a practicarlo.
Las tres condiciones son:
Cuando está en riesgo la vida de la madre, presente o futura.
Cuando hay inviabilidad fetal, por alteraciones estructurales congénitas o genéticas.
Cuando el embarazo ha sido producto de una violación.
En este último punto cabe considerar, que el límite para practicar el aborto son 12 semanas de gestación, pero siendo una menor de edad de 14 años, este límite se amplía a 18 semanas.

HISTORIA DE LA LEGISLACION DE ABORTO EN CHILE
El aborto en Chile se ha practicado desde tiempos de la colonia, en aquella época se realizaba con yerbas, infusiones u otros métodos naturales, sin embargo en 1875 fue penalizado por el código sanitario. Posteriormente las técnicas fueron “evolucionando” y nos encontramos con uso de ramas de perejil, palillos y en la década del 50 con el uso de la sonda vesical, aplicado por personal con algún conocimiento de enfermería, directamente en la vagina hasta llegar al útero, para provocar su dilatación. Todas estas técnicas provocaron gran cantidad de morbimortalidad, (enfermedades y muertes), en la población femenina de nuestro país.
En el año 1931, Carlos Ibáñez del Campo legalizó el aborto terapéutico, siendo registrado en el código sanitario. Luego en el gobierno de Eduardo Frei (1964-1970), se realizó gran difusión de los métodos anticonceptivos como una manera de disminuir el número de abortos, por cuanto en la década del 60 el aborto se practicaba a gran escala en Chile, con todas las complicaciones propias de una ttécnica realizada de manera clandestina, sin la rigurosidad, conocimiento y asepsia necesaria de quienes lo realizaban.
Posteriormente en el año 1974 se intentó introducir una prohibición constitucional del aborto, pero no logró ser aceptada hasta que en la constitución del 1980, se estableció que “la ley protege la vida del que está por nacer”, con lo que la regulación de esta materia quedo radicada en la Ley.
Finalmente el año 1989 se realizó una modificación del Código sanitario, en que se prescribió lo siguiente: “No podrá ejecutarse ninguna acción cuyo fin sea provocar el aborto”. Con esto se derogó el decreto anterior que permitía la realización de abortos terapéuticos. En ese momento se predijo que la mortalidad materna aumentaría, pero esto no ocurrió, y es así como ha seguido disminuyendo en el tiempo.

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Desde este momento Chile se considera un estado protector del nacimiento, ya que no permite el aborto ni siquiera en caso de violación o incesto. Aun así en casos que peligra la vida de la madre, se puede aplicar el “principio del doble efecto”, permitido por la interpretación del Código sanitario.
Esta distinción cobra especial relevancia en todas aquellas situaciones en las que la vida de la madre solo puede salvarse con una acción que involucra la muerte del feto. En esta hipótesis, si ocurre la muerte del feto como consecuencia de “salvar la vida de la madre”, correspondería la regla del doble efecto (aplicable en casos muy puntuales). Un ejemplo común, ya mencionado, es el de la mujer embarazada que padece cáncer cervical y solo puede librarse de la enfermedad sometiéndose a una histerectomía (extirpación del útero).
Por consiguiente una norma que prohiba el aborto “de modo absoluto”, solo puede referirse a aquel que es causado intencionalmente, es decir al aborto provocado o directo.

Pero ¿cuál es la realidad del aborto en Chile hoy?:

Todos los estudios realizados en Chile, en todas las épocas no se consideran totalmente confiables, por cuanto existe lo que se suele denominar “la cifra negra”, es decir ese universo desconocido, de pacientes que no se diagnostican, ya sea porque abortaron en su casa sin recurrir a centro asistencial alguno, o porque llegaron a estos lugares, pero no hay conocimiento de la inducción de aborto y aparece como aborto espontáneo, o bien porque algunos métodos actuales como Misosprostol prácticamente no han dejado huella que permita sospechar de un aborto provocado. Cabe señalar que la venta de este medicamento, usado y autorizado para tratar las úlceras estomacales, se realiza por internet y que estas mismas personas que lo comercializan dan las indicaciones a los posibles clientes (o pacientes). Si bien es cierto con el uso de antibióticos las complicaciones y la mortalidad materna ha ido en franco descenso, no podemos olvidar que si existen las complicaciones (aunque escasas), y también las muertes, por una aparente fácil solución, de un embarazo no deseado.
Según el Epidemiólogo Elard S Koch director del Instituto Melisa en Concepción, los abortos inducidos serían más o menos entre el 12% al 19% de los egresos hospitalarios de cualquier tipo de aborto, centros públicos o privados entre los años 2001-2008. Desde 2008 en adelante habría una tendencia clara a la disminución, de complicaciones, que es la referencia clara para determinarlos. De hecho según estudios recientes hoy la mortalidad por aborto es de 1 mujer por 4 millones de ellas en edad fértil.
Sin embargo dice Koch “estas iniciativas de legislar no apuntan al corazón del problema, prevenir el aborto debería ser el foco de una política de salud pública verdaderamente centrada en la salud del binomio madre-niño”.
De acuerdo a todo lo referido por los distintos actores de este tema tan importante y tan cercano a nosotros como Matronas, podemos aportar desde la experiencia donde muchas veces hemos escuchado pacientes nuestras consultarnos sobre la viabilidad de un aborto, esgrimiendo distintas razones: por no estar en el mejor momento para embarazarse, por problemas económicos, por falta de trabajo o de pareja etc. Desde aquí podemos sostener que todas quienes han decidió continuar con sus embarazos y enfrentar lo que pudiera ocurrir, hoy están felices con la decisión y agradecen el apoyo de aquel momento. Por otro lado aquellas que no cambiaron de opinión, no las volvimos a ver y no podemos opinar de que les ha ocurrió luego.
Hoy gracias al Coaching, como un gran aporte desde nuestra experiencia y vivencias, y las de tantas mujeres atendidas, apoyadas y queridas creemos que podemos empoderarlas de mejor manera y ayudarlas a encontrar el mejor camino. Hoy hemos sumado herramientas, más técnicas, más certeras probablemente, pero con el mismo cariño y dedicación de siempre.

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