ROTURA PREMATURA DE MEMBRANAS

ROTURA PREMATURA DE MEMBRANAS

 

DEFINICIÓN

Se entiende por Rotura Prematura Ovular, Rotura de Fuentes, o Rotura de Bolsa, a la rotura de la bolsa de líquido amniótico donde se encuentra el feto y sus estructuras. Esto hace que escurra líquido amniótico a través de los genitales, en general en bastante cantidad, por lo que la paciente es la que hace el diagnóstico en la mayoría de los casos.

En un 80% esta situación ocurre en embarazos de término, y en el 90% de las veces el parto se inicia dentro de las 48 horas siguientes a la rotura de membranas. En un 20% de ocurrencia es en embarazos de pre término.

Generalmente en los embarazos de término, las membranas permanecen íntegras hasta que por el trabajo de parto, el cuello uterino desarrolla dilatación avanzada.

Si la ruptura de membranas se origina antes de la semana 20 se denomina aborto inevitable.

rotura prematura

 

FRECUENCIA

La frecuencia es de entre un 4% a un 18% de todos los embarazos, pero es la causa del parto prematuro en un 40%, y de ellos de un 10% de la mortalidad perinatal.

 

IMPORTANCIA DEL LIQUIDO AMNIOTICO

A partir de la semana 12 de embarazo, se fusionan las dos membranas que darán origen a la bolsa que contiene el líquido amniótico, el Corion y el Amnios contendrán de este modo al líquido que se comienza a formar y al feto. Estas membranas le dan indemnidad al embarazo protegiéndolo de factores externos como infecciones que pudieran venir desde la vagina, y de amortiguación frente a probables traumatismos.

En este saco el feto tiene espacio para mover sus extremidades, desarrollando así adecuadamente sus estructuras músculo-esquelético.

CAUSAS

Hay múltiples causas que podrían producir rotura prematura ovular y varía con la edad de gestación, en algunas embarazadas se puede encontrar más de una causa. Y se produce cuando la presión intrauterina es capaz de vencer la resistencia de las membranas, esto ocurre cuando hay algún proceso que las debilite como falta de vitamina C, pacientes fumadoras, alguna condición congénita, o infecciones del cuello uterino, de la vagina, de las vías urinarias a repetición, y en casos menos frecuentes con anomalías en la colocación del feto.

Se describen también asociaciones con otros factores como:

  • Condición socioeconómica baja (cuidados médicos prenatales inadecuados).
  • Infecciones de transmisión sexual como por ejemplo, la clamidia y la gonorrea.
  • Traumatismos, generalmente externos, que producen cambios bruscos de movimientos fetales y del útero mismo, aplastamiento, estiramientos o modificaciones en su estructura (caídas, estornudos fuertes, coito).
  • Incompetencia cervical, esto es el cuello uterino no tiene la resistencia muscular para detener el embarazo y se dilata.
  • Demasiado estiramiento del saco amniótico cuando hay exceso de líquido amniótico (Polihidroamnios), o en los embarazos gemelares. Deficiencia de vitamina C y cobre.
  • Embarazo previo con ruptura de membranas pre término (antes de la semana 37).
  • Placenta previa.
  • Hemorragia o sangrados vaginales durante el embarazo.
  • Tabaquismo durante el embarazo.
  • Causas desconocidas.

 

RIESGOS

El riesgo principal de la ruptura de membranas es la infección en la mamá en el recién nacido. Se considera que después de ocho horas de rotas las membranas, la cavidad amniótica ya estaría infectada.

Por supuesto, conforme el tiempo entre la ruptura y el nacimiento sea mayor, más importantes serán las posibilidades de infección.

El riesgo del recién nacido está dado por el tiempo de gestación en que ocurra la rotura, a mayor prematurez mayor el riesgo.

En partos de término o cerca de él las complicaciones son mínimas, e general solo basta tratar adecuadamente las posibles infecciones, para evitar se transformen en sepsis (infecciones generalizadas), y el pronóstico cambie. También hay mayor riesgo de compresión y prolapso de cordón y de Desprendimiento de placenta (DPPNI). En el caso de embarazos de pre término, antes de las 37 semanas el gran riesgo es la prematuridad y la posibilidad de que se produzca el Síndrome de Membrana Hialina (inmadurez respiratoria), enterocolitis necrotizante (infección e inflamación del intestino), hemorragia cerebral (intraventricular), infección generalizada (sepsis) y muerte neonatal.

En los riesgos maternos puede ocurrir una infección de los tejidos de la placenta, llamada corioamnionitis, o una infección puerperal, esto es una infección en el tracto genital posterior al parto. También se pueden producir complicaciones con los tratamientos en el período de latencia, es decir desde la rotura y hasta la resolución del parto.

Por razones de resolución de parto se realizan más intervenciones  obstétricas.

 

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico se basa en la comprobación de que la pérdida sea efectivamente líquido amniótico.

Esto se verifica primero a través la:

  • Anamnesis, relato de la paciente sobre cómo, dónde y de qué manera se produjo la pérdida de líquido.
  • Examen físico, a través de la observación directa visualizar la salida de líquido, presente en apósito o con la colocación de especulo vaginal.
  • Examen de líquido con tinciones específicas (papel de nitracina, cristalización en helecho).
  • Ecografía para comprobar la cantidad de líquido amniótico existente.

Con todos los exámenes más la certeza de la edad gestacional de la paciente, se corroborara la madurez pulmonar del feto, descartando una probable infección, o asfixia y probables malformaciones, optando por el tratamiento más adecuado.

 

TRATAMIENTO

Como una forma de protocolizar el tratamiento se divide en 3 tipos de terapia: antes de la semana 31, entre semanas 31 y 35 y de la 36 en adelante.

El tratamiento en general consta de:

  • Hospitalización de la paciente, una vez comprobada la rotura de membranas
  • Monitorización fetal y de contracciones uterinas en forma periódica.
  • Control regular de signos vitales.
  • Toma de exámenes, de sangre, ecografías y específicos para infecciones
  • Tacto vaginal para verificar comienzo de trabajo de parto
  • Dependiendo del tiempo de gestación la conducta varía, en embarazos de término se facilita la resolución de él, pero en embarazo de pre-termino, se mantiene conducta expectante induciendo madurez pulmonar con administración de corticoides, uso de antibióticos profilácticos, análisis de líquido amniótico para verificar madurez pulmonar, prohibición de tactos vaginales a no ser que la paciente empiece con trabajo de parto, uso de medicamentos para frenar contracciones (si es necesario), y resolver el parto en caso de que aparezcan infecciones o complicaciones maternas y/o fetales. La vía del parto deberá ser evaluada de acuerdo a toda la información clínica recabada y al estado de la dupla materno-fetal.

 

PRONÓSTICO

Este será dado por la edad gestacional  y el estado materno-fetal al momento del diagnóstico. A mayor edad gestacional, mejor pronóstico para el feto.

Para la madre tiene mayor influencia el tiempo de latencia entre la rotura y la resolución del parto, los medicamentos utilizados son de riesgo también y se necesita un control acucioso con los exámenes necesarios, durante la hospitalización.

 

PREVENCION

No existe prevención específica para este cuadro, sin embargo está relacionado fuertemente con el hábito de fumar, por lo que es fundamental insistir a las pacientes que lo suspendan desde que comprueben su embarazo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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